No medito porque...

No medito porque...

Despues de hacer encuestas por instagram, más de 300 personas me contaron que quieren tomar la meditación como hábito. Les pregunté qué era lo que les impedía hacerlo y al sentire reflejada quise contarte cómo fue que yo empecé. Espero te sirva. Gracias por venir.

No medito porque sea tranquila. No medito porque no sea ansiosa. No medito para tener la mente en blanco. No medito para levitar. No medito porque sea parte de una religión.

Como venimos hablando a través de historias de instagram, hay muchas ideas o preconceptos sobre esta gran herramienta, la Meditación. Y lo digo porque estuve ahi. Cai en la meditación porque fue una de las pocas cosas que me faltó probar para intentar bajar mi ansiedad, ataques de pánico y autoexigencia ilimitada. 

Me sentía desconectada del mundo y no le encontraba la vuelta a cómo estar mejor ni a entender qué me pasaba. Y ahi me metí en un curso de meditación, con una cara de "mmmm estos no me van a convencer". Y la realidad es que me costó muchisimo relajarme, porque siempre me estaba comparando o pensando que no lo estaba haciendo bien porque mi mente pensaba que tenía que llegar a la iluminación y no estaba ni cerca de eso. 

De todas formas los instructores nos animaban a que continuemos respirando más allá de que no nos sintamos relajados en los primeros intentos y que formemos una opinion una vez terminado el curso. Asi me enfrenté a mis miedos, al miedo de "y qué pasa si me vuelo? y no puedo volver?" "¿qué pasa si veo algo que no me gusta o incluso peor, algo que me da miedo?", a mi ansiedad de querer levantarme del piso, a la incomodidad de tener la espalda derecha siempre. "¿Esto se supone que me tiene que hacer bien? ¿Me tiene que relajar?".

Asi estuve algunos días, hasta que un día logré concentrarme en mi respiración y no tanto en la queja que mi mente proponía por unos segundos y... ¡Se sintió bien! Eso me motivó y seguí, seguí, seguí. Hasta que me di cuenta que la meditación no era lo que creía sino mucho más. Encontré una nueva definición para mi. 

La meditación es esa herramienta que me invita a entrar en contacto conmigo misma. Y si viene el miedo, respiro, y si viene la ansiedad respiro, y si viene la paz respiro, y si viene la alegría respiro, si viene lo que venga, RESPIRO. Respiro, encuentro mi pausa, me sereno, bajo las revoluciones, para conocerme, para encontrar mi equilibrio. Siempre la definí como una herramienta que nos hace una limpieza de: energía, pensamientos, emociones, lo que venga. Y si, hay días que medito y me siento buda y otras veces que me siento y ya me quiero levantar. Días que medito por bastante tiempo y otros días que solo me alcanza para hacer unas respiraciones conscientes mientras cocino o camino. La meditación me invita a enfrentarme a todo lo que no puedo controlar y aún asi respirarlo para integrarlo, aceptarlo y no resistirme a lo que el presente me propone, sea los ruidos del vecino, el ruido de mi mente o mis altas expectativas. 

Hoy en día hace ya 10 años que medito y doy las gracias por todas las nuevas puertas que me abrió este nuevo hábito, en todo sentido. Por ejemplo, gracias a eso hoy estoy escribiendo estas palabras para vos. Asi que si tenés el bichito de la curiosidad revoloteando y te dan ganas de empezar te invito a mi Curso Online para Aprender a Meditar en 21 días que armé con mucho amor para todo quien quiera animarse a este camino. Encontrás la info en mi web o podés encontrar el tipo de meditación con quien más te resuene ¡Sea lo que sea que elijas no te vas a arrepentir!.

Ange

Despues de hacer encuestas por instagram, más de 300 personas me contaron que quieren tomar la meditación como hábito. Les pregunté qué era lo que les impedía hacerlo y al sentire reflejada quise contarte cómo fue que yo empecé. Espero te sirva. Gracias por venir.

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